martes, 30 de mayo de 2017

Sin descuentos

En Argentina, durante la última dictadura cívica militar, miles de personas fueron asesinadas y sufrieron maltratos y/o torturas. Estas conductas violentas para con nuestro  pueblo fueron realizadas por los militares a través de un golpe de estado en manos de quienes tomaron control del gobierno.
Durante esta época, se maltrataba a cualquier persona sin importar su condición física. Se secuestraba y torturaba a hombres y mujeres, muchas de ellas embarazadas que luego se veían obligadas a dar a luz en cautiverio. Los bebes eran robados y entregados a familias sustitutas, cambiándoles su identidad. Hoy en día siguen habiendo personas sin conocimiento sobre su verdadera identidad.
Otros de los ejemplos que se pueden mencionar, son los vuelos de la muerte. Estos consistían en arrojar los cuerpos de las víctimas al mar desde aviones de las Fuerzas Armadas para hacerlas desaparecer y no dejar rastros de los mismos. En la actualidad, sus familias siguen reclamando por sus restos.
Existen diferentes organizaciones que, ya desde los años 70, se crearon para luchar por los derechos de las familias de los desaparecidos. Las más importantes y reconocidas (y que se mantienen hasta la actualidad) son Abuelas y Madres de Plaza de Mayo. A estas mujeres no solo les arrebataron a sus seres queridos, sino que también les quitaron el derecho de enterrarlos y darles una digna sepultura.
La semana pasada, los jueces de la Corte Suprema votaron a favor de la ley del 2x1 que les otorgaría a los genocidas de la última dictadura el beneficio de acortar su condena. Ante este hecho, miles de personas realizaron una marcha en defensa de la NO aplicación de este beneficio para los acusados por esta clase de delitos.
 Desde el punto de vista de la ONU y otros organismos internacionales esta ley NO APLICA a los crímenes de lesa humanidad.
 En mi opinión, esta ley no es justa ni corresponde que sea aplicada ya que miles de personas sufrieron a causa de la gente que hoy está presa por los hechos violentos cometidos.
 Recordemos que se borraron identidades, se quebrantaron derechos esenciales, se deshumanizó lo humano.
 El derecho a la vida y el derecho a la identidad son, a mi entender, derechos supremos que no pueden ser manipulados ni cuestionados.
En mi opinión, que se haya dado el lugar el tiempo y el espacio en Argentina para que ocurriera esto, muestra la violenta sociedad en la que vivimos. Porque, a pesar de que mucha gente estuviera en contra de lo que ocurría, también había gente a favor de estas medidas que se tomaban. También deja rastros de una sociedad violenta, el hecho de que a los militares participantes de la dictadura, se les hayan ocurrido tales actos de violencia para con la gente.


                                                                 

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